Los procesos de soldadura generan diferentes peligros de manera simultánea. Además del calor y las chispas, el arco eléctrico produce radiación óptica intensa que puede afectar los ojos y la piel cuando existe exposición directa.
Por esta razón, los equipos utilizados durante la soldadura están diseñados con materiales y características específicas para controlar diferentes formas de exposición.
El filtro controla la radiación óptica
Durante la soldadura por arco se genera una intensa emisión de radiación ultravioleta, infrarroja y visible.
Los filtros utilizados en las caretas para soldar están diseñados para reducir la cantidad de radiación que llega a los ojos, permitiendo al mismo tiempo observar el área de trabajo dentro de los niveles de protección establecidos.
La tonalidad del filtro debe corresponder al proceso y condiciones de soldadura.
La pantalla protege frente a partículas y calor
Además del filtro, la careta funciona como una barrera física frente a chispas, salpicaduras y determinadas partículas generadas durante el proceso.
El material y la construcción del equipo deben soportar las condiciones para las que fue diseñado.
Una pantalla adecuada ayuda a reducir la exposición directa del rostro.
La piel también requiere protección
La radiación generada por el arco no afecta únicamente los ojos.
La exposición de la piel puede provocar lesiones, por lo que las prendas utilizadas durante la soldadura deben cubrir adecuadamente brazos, torso y otras zonas expuestas.
Los materiales deben seleccionarse considerando calor, chispas y salpicaduras propias del proceso.
El filtro debe mantenerse en buenas condiciones
Golpes, grietas, suciedad o daños en el filtro pueden afectar la visibilidad y las condiciones de protección.
Antes de utilizar la careta es importante verificar que el filtro y la pantalla se encuentren en buen estado y que correspondan al proceso que se realizará.
Cada proceso requiere una protección específica
No todas las operaciones de soldadura generan exactamente las mismas condiciones de exposición.
El tipo de proceso, corriente, material y técnica utilizada son factores que deben considerarse para seleccionar correctamente el nivel de protección.
En Safety Depot entendemos que conocer cómo funcionan los equipos para soldadura permite seleccionar la protección adecuada y reducir la exposición a los riesgos propios de estos procesos.